top of page

Pastor Heraldo Leonel Silva Canales

Foto del escritor: Iglesia Cristiana Evangelica Tandil
Iglesia Cristiana Evangelica Tandil
hace 4 días
3 min de lectura

El día 5 de Julio de 2026, a la edad de 76 años, el Señor llamó a Su Presencia al Pastor Heraldo Silva. Luego de una larga y difícil enfermedad que modificó su vida, la de su familia y su ministerio. Fue diagnosticado con Parkinson hace más de 15 años. Hasta ese momento había disfrutado de una muy buena salud, de fuerza y vigor. Por eso tal vez, en un primer momento,  fue difícil para él reconocer que debía consultar y obedecer a los médicos y seguir un tratamiento. Pero después, con el correr del tiempo y en experiencias íntimas con el Señor, pudo entender el propósito que Dios tenía con esa enfermedad.


Durante su ministerio como Pastor, solía predicar frecuentemente sobre un versículo que recitaba de memoria: “ASÍ que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, que es vuestro racional culto. Y no os conforméis á este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” (Romanos 12:1 y 2) Esas palabras bíblicas que tanto le agradaba recitar, llegaron a ser su consuelo, sabiendo que el Parkinson que “le había tocado”, era la voluntad de Dios, la cual debía aceptar como agradable y perfecta. En el último tiempo siempre decía que Dios tenía un propósito con su situación.


Al recordarlo como Pastor, podremos imitar su fe, considerando cuál haya sido el éxito de su conducta (Hebreos 13:7). Pudimos ver que su físico fue deteriorándose notablemente. Pero consideramos que nunca dejó de mostrar esfuerzo por ir a la casa de Dios y seguir sirviéndole. Ayudado por un andador, se empeñaba notablemente en llegar al templo. Él decía que Dios le había dado un ministerio y debía cumplirlo hasta el final.


“Una cosa he demandado á Jehová, ésta buscaré: que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.” Salmo 27:4        


Heraldo era de nacionalidad chilena. Llegó a Argentina a principios de la década del 70. Comenzó sus contactos con el hermano Wilfredo Ciliberti y su esposa Doly, quienes lo condujeron a conocer el Evangelio cuando tenía veinte años. Ellos luego fueron sus suegros y compañeros de servicio al Señor en la localidad de Villa Cacique, Barker. Allí hizo sus primeros pasos en el Camino del Señor. Trabó amistad con el hermano Alfredo De Nardo, quien fue su Pastor durante varios años y luego, su consiervo. Desde el año 1991 fueron reconocidos sus dones de Pastor por unanimidad en la congregación de dicha localidad bonaerense, los cuales desarrolló en la iglesia local hasta que su salud se lo permitió.


Colaboró durante muchos años asistiendo a la Iglesia en Coronel Suárez. Allí recibió muchas muestras de amor fraternal y agradecimiento a su labor que lo animaron en el servicio al Señor, luego de tantos viajes con esfuerzo.

Tal como su nombre lo indica, fue un verdadero heraldo del mensaje del Evangelio, manifestando con voz clara y fuerte sobre el Amor de Dios. Acompañaba su prédica con un buen ejemplo en lo cotidiano ante muchas almas que lo contrataban por ser un excelente albañil, adornando así, la doctrina de Cristo. A todos cuanto podía, les hablaba de la Palabra de Dios.     


Luego de su partida a la Casa Celestial, su esposa Mónica, revisando sus escritos, halló que en la contratapa de su Biblia escribió el último tiempo, con letra temblorosa y esforzada: “No sé quién sea que herede esta Biblia, pero quien quiera que fuera, sepa que mi Dios me bendijo dándome la vida eterna, porque acepté al Señor Jesús como mi Salvador. Y me hizo un predicador y muchas almas escucharon y aceptaron al Señor y hoy están en el Cielo conmigo. Heraldo Leonel Silva, siervo.” ¡Qué precioso saber que tenía esa seguridad de que pronto estaría con su Señor en el Cielo! Esa es la misma seguridad que puedes tener tú, amado lector, si hoy hacés como este sencillo y fiel siervo de Dios, recibiendo a Cristo como tu Salvador personal, aceptando Su Obra de Amor en la Cruz para redimirte.


Pastor Juan Pablo De Nardo

 

© 2020 Creado por los hermanos de la Iglesia Cristiana Evangélica Tandil. Creado con Wix.com

bottom of page