Ateneo Juvenil: Los viajes de egresados ¿Podría un joven cristiano participar de ellos?


Introducción: ¿Qué son los viaje de egresados? ¿Dónde tuvieron origen?
Los viajes de egresados, tal como se los conoce hoy día, tienen un origen más reciente, pero sus raíces se remontan a la práctica aristocrática del “Grand Tour” en Europa.
Estos viajes, que datan de los siglos XVI al XVIII (años 1500 a 1700) eran una forma de educación para los jóvenes, donde recorrían el continente con un tutor para conocer la cultura y las artes.
En Argentina, es costumbre desde 1950, al igual que en muchos países de América y de Europa.
Antes, sólo eran para los estudiantes secundarios. Hoy también se hacen para las promociones de Primaria.
En Argentina, los viajes de egresados incluyen paseos, recorridos naturales, pero también organizan recorridos nocturnos por lugares bailables, todas las noches, que incluyen música, bailes, alcohol, consumos… Generalmente hay deshinibición, desenfreno, exceso de confianza…
Nos preguntamos...
1°¿Qué tiene de malo viajar?
¡Nada de malo tiene viajar! Al contrario, es beneficioso, pues nos permite conocer otros lugares, otras culturas y admirar la naturaleza que Dios creó.
Además, los cristianos podemos conocer hermanos en Cristo de otros países y gozarnos en ello.
2° ¿Qué tiene de malo viajar con los egresados?
En verdad es una pregunta que no tiene reglas específicas en la Biblia, pues como tantas otras cosas, no existían en tiempos bíblicos. De manera que nada se nos dice al respecto.
Pero hay dos textos que podemos usarlos para comenzar a tratar el tema. Uno en el Antiguo Testamento:
Ecclesiastés 11:9
“Alégrate, mancebo, en tu mocedad, y tome placer tu corazón en los días de tu juventud; y anda en los caminos de tu corazón, y en la vista de tus ojos: mas sabe, que sobre todas estas cosas te traerá Dios a juicio.” Palabras inspiradas por Dios a Salomón que nos hacen reflexionar sobre nuestro andar en este mundo.
Pero también el Señor Jesús se preocupó por nosotros, Sus hijos, antes de morir en la Cruz e ir al Padre, cuando leemos en Juan 17: 15 “No ruego que los quites del mundo, si no que los guardes del mal.” En este contexto nos preguntamos...
3° ¿Por qué razón no tendría que participar de ellos? ¿Cuál es el argumento bíblico?
Como dijimos en el párrafo anterior, no hay un pasaje bíblico específico al respecto, pero viendo lo que conlleva participar de esos viajes, se aplican muy claramente las palabras de Efesios capítulo 5 en donde Dios, como amoroso Padre, nos dice: “Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados: y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor suave.” (versos 1 y 2)
También el apóstol Pedro apela a nuestra condición de “hijos” y en su primera carta, el capítulo 1 dice: “Como hijos obedientes ... Sed santos, porque yo soy santo. Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conversad en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación.” (v. 14, 16 y 17)
¿Puede un hijo de Dios, que fue salvado de la condenación eterna al precio del sacrificio de Cristo, ensuciarse en las inmundicias de este siglo?
¿De qué padre soy? Juan 8:44
4° ¿Qué cosas dice Dios que no deben hacer sus hijos?
Analicemos los versos 3 a 11 de Efesios 5
Fornicación: grave pecado para Dios, muy condenado en la Biblia 1° Corintios 6:18 y 19
Apocalipsis 21:8
Toda inmundicia: según el diccionario, es suciedad, “la cosa que ensucia”.
Ni palabras torpes: obscenas, vergonzosas, sucias.
Ni necedades: hacer cosas sin sentido, tonterías.
Truhanerías: un truhan es un sinverguenza, engañador, pillo, malintencionado, vulgar, indecoroso.
Todo esto lo vemos en la juventud de hoy y por supuesto en los viajes de egresados.
Quizá pensemos que durante el año también compartimos las mismas tentaciones, los mismos compañeros, el mismo ambiente. Sin embargo, las circunstancias son muy distintas: son varios días inmersos en la imundicia. Y la Palabra es clara cuando Pablo inspirados del Espíritu Santo le dice al joven Timoteo (2 Tim. 2:22): “Huye también los deseos juveniles; y sigue la justicia, la fe, la caridad, la paz, con los que invocan al Señor de puro corazón.”
Dice también la Palabra de Dios en 1° Corintios 5: 9 a 11: “Os he escrito por carta, que no os envolváis con los fornicarios: no absolutamente con los fornicarios de este mundo, o con los avaros, o con los ladrones, o con los idólatras, pues en tal caso os sería menester salir del mundo. Mas ahora os he escrito, que no os envolváis...” Aquí está diciendo que no podemos estar “aislados” absolutamente, porque para ello deberíamos desaparecer de este mundo. Pero nos manda a no intimar con ellos, es decir, no buscar situaciones en las que debamos compartir tiempo y costumbres (v. 11 c).
“…si alguno llamándose hermano fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón, con el tal ni aún comáis”.
¿Pensamos que necesita Dios ser más claro en su consejo?
5° Quizá nos propongamos no contaminarnos con ellos...
Veamos lo que dicen los versos 7 y 11 de Efesios 5:
“No seáis pues aparceros con ellos”. “Y no comuniquéis con las obras infructuosas de las tinieblas; sino antes bien redarguidlas.”
Ser aparceros es estar a la par...comunicar con sus obras infructuosas, es compartirlas. Obras sin fruto y que vienen del Reino de las tinieblas, del cual el Señor nos rescató. (Colosenses 1:12 y 13)
Conclusión:
¿Amamos a Dios? ¿Somos sus hijos?
La Palabra de Dios es clara:
“…la amistad del mundo es enemistad con Dios...” (Santiago 4:4)
“…Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.” 1° Juan 2:15.
Oigamos el consejo amoroso del Señor que quiere librarnos de los males de este mundo. Hagamos viajes de cristianos; cristianos temerosos de Dios como dice el salmista en el Salmo 119: 63
“Compañero soy yo de todos los que te temieren y guardaren tus mandamientos.”
Dice Ecclesiastés 12:12 a 14
“Ahora, hijo mío, á más de esto, sé avisado... El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.”
(Conclusiones extraídas del tratamiento del tema en modalidad Ateneo, a la luz de la Biblia, en el grupo juvenil de la Iglesia Cristiana Evangélica en Tandil, coordinados por la hermana Edith Marino. Año 2026)




